
El origen de estos perros es bastante remoto, a lo largo de la historia, se les ha considerado de enorme valor, al punto de que en alguna época, el pueblo llano tenía prohibido poseerlos; de hecho, en Inglaterra existió una ley que solo permitía a nobles y reyes cazar con galgos ingleses, lo que implicaba que siervos de la nobleza no podían tenerlos; mientras que los hombres libres que dispusieran de uno, eran obligados a lisiarlos para eliminar así todo rastro de competencia.
El panorama cambia cuando los grandes comienzan a escasearse, siendo el momento propicio para que los greyhounds– el otro nombre por el cual se conocían – comenzaran a ser utilizados para la caza de la liebre y entretenimiento público en carreras durante las cuales perseguían presas mecánicas, mientras que la colectividad apostaba dinero a un ganador. Es así como creció su fama en el mundo como perros de carrera.
¿Qué tan domesticables son?
Aunque durante mucho tiempo, esta raza se utilizó para la casa y las carreras, la verdad es que es bastante normal que se vean como perros de compañía. Se habla de canes de tamaño mediano, por lo que su estatura ronda los 68 a 76 centímetros, pesando entre 27 y 40 kilogramos. De su pelaje se puede decir que es abundante pero muy corto, sus orejas son algo puntiagudas y caídas, mientras que sus ojos son marrón oscuro y su cola larga y delgada.
Se caracterizan por ser en extremo rápidos y atléticos, no obstante, y muy contrario a lo que se crea por su fama de perros de carreras, su desempeño no es elevado, ¿Qué quiere decir esto? que si bien tienen habilidad para correr, carecen de capacidad para llevar a cabo ejercicio extensivo; para su optima salud bastará con realizar caminatas de 20 a 30 minutos diarios.
De su temperamento, se identifica como un perro muy cariñoso, relajado y, sobre todo, obediente, lo que lo hace una perfecta mascota. Siempre y cuando se trate con recelo, la intensidad de su instinto de caza, debido a que es despertado ante la menor ocasión que lo incite a actuar como un depredador.
¿Cómo cuidar y mantener saludable a un Galgo Inglés?
Lo mejor de esta raza es que no requiere demasiados cuidados, su uso no se recomienda
en carreras debido a lo delicado de su estructura ósea, lo que ha conllevado a que en
muchas partes del mundo, este prohibido. En lo referente a su salud en general, no
presenta tendencia a desarrolla enfermedades crónicas.
Como todo perro necesita las atenciones básicas, sacarlo a pasear, una alimentación balanceada y espacio en el que pueda desenvolverse, por lo que no se aconseja para apartamentos o pisos pequeños. Asimismo, a pesar de ser un can amigable, conviene que forme parte de familias sin niños pequeños.
En lo que concierne a su inclusión o convivencia con otras mascotas, suele ser un poco territorial, pero no quiere decir que no pueda armonizar si se pone empeño en crear el entorno adecuado. Son perros fáciles de sacarle cría, y su tiempo de vida se estima uno de los más largos dentro del grupo al cual pertenece.
Lo que seguro se desconocía del Galgo Inglés
Estos canes se consideran como la raza con mayor historia en el mundo entero; esto se sostienen del hecho de que existen descripciones y obras de arte que datan de hace unos 6.000 años de antigüedad, haciendo referencia de este animal. Si esto es sorprendente, hay que sumarle que algunos galgos consiguen correr hasta a 120 kilómetros por hora, lo que lo convierte en el segundo a animal más rápido que existe.