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Vivir con un animal, primera señal de amor a la naturaleza     

Vivir con un animal

Si aproximadamente el 65 % de la población vive con una mascota, será porque la convivencia con un animal nos aporta beneficios y nos procura bienestar. Y esto es así en el más amplio sentido de la palabra, está comprobado que los animales que comparten con nosotros un mismo entorno habitable nos ofrecen estados positivos en el sentido psicológico, social y físico. 

Ya sea tanto cuando nos referimos tanto a los animales domésticos como a los animales exóticos, como pueden ser los reptiles, la compañía y la energía que nos aportan se traslada a rasgos generales en un reforzamiento de las defensas de nuestro cuerpo y en una mente más feliz. 

En el caso de estos últimos, antes de elegir el que comparta nuestra vida y adquirirlos en una Tienda de mascotas online, debemos tener presente criterios como el bienestar y la salud del animal (teniendo en cuenta el clima, las condiciones de habitabilidad…), el riesgo de invasividad y otros daños sobre el entorno en caso de que escapase o terminásemos por soltarlo. Así mismo, debemos valorar el peligro para la salud y para la seguridad pública y para los propietarios. 

Por otro lado, hay que saber que existe la llamada lista positiva, que es un listado de las especies que están permitidas como mascotas, con o sin la obligación de obtener un permiso específico. Se considera una herramienta de naturaleza preventiva para evitar las posibles consecuencias negativas de tener en propiedad un animal exótico y su comercialización. 

De las mascotas domésticas, los perros

En España existe un total de 20 millones de mascotas conviviendo en el interior de casi un 40 % de los hogares. La mayoría eligen al perro como animal de compañía, esto es aproximadamente 5.200.000, de los cuales el 63 % son de raza. 

Las razas más populares o reconocibles a simple vista son las más elegidas por aquellos que buscan pureza en los perros. Razas como el Labrador Retriever, el Pastor Alemán, el Golden Retriever, el Beagle, si buscamos perros pequeños, o los Buldogs o los pitbulls si buscamos perros fuertes. 

Con relación a los pitbulls, hemos de defender su docilidad en contraposición a la mala fama creada a partir de una mala información y a una mala educación por parte de dueños desaprensivos. Solo con la información más certera, como la que nos proporciona la web razasdepitbull.com, especializada en pitbulls, podremos empezar a documentarnos para comprender lo equivocados que estamos respecto a este perro. 

La información con respecto al perro, o cualquier otro animal que adoptemos como mascota, es un acto obligado para conocerlo y proporcionarle una buena calidad de vida en proporción a sus necesidades, alimentación, aseos, actividades, espacios… 

Son términos que tenemos que tener en cuenta no solo desde el punto de vista de qué tipo animal es, sino también de la raza e incluso de la personalidad particular que cada animal tiene, porque es una realidad que aunque los incluyamos dentro de unas características particulares por especie y por raza, cada animal es un mundo, al igual que las personas, y para darles una buena vida debemos tener esto muy en cuenta. 

Sea con el animal que sea que se elija convivir, una cosa está clara, el amor por los animales es un factor imprescindible, y por lo tanto una comprensión y un respeto por la naturaleza que con seguridad se trasladará al comportamiento habitual de los propietarios de animales. 

Información sobre los animales, segunda señal del amor a la naturaleza

A los que amamos todo lo relacionado con la naturaleza nos gusta estar informados, conocer las distintas especies existentes y sus comportamientos, extasiarnos con la inteligencia de los animales enfocada a la supervivencia; cómo aman, cómo se divierten, sorprendernos al observar a los animales y cómo se adaptan al medio o cómo los animales también cambian el entorno con su actuación, siempre manteniendo el equilibrio perfecto, como si de un solo ente se tratara. 

Por eso nos gustan no solo los documentales que la 2 sigue programando a determinadas horas o estamos suscritos a diferentes revistas y canales de televisión que hablan sobre la naturaleza, sino que también utilizamos las posibilidades que ofrece internet para conocer más y mejor las diferentes especies que habitan nuestro maravilloso planeta. 

Recurrimos a páginas webs y blogs especializados en encontrar las imágenes más curiosas o la información más entretenida y útil sobre los animales que pueblan junto a nosotros este mundo, pues esto es algo que olvidamos con demasiada facilidad. Compartimos un entorno, no somos los propietarios de ese entorno y por lo tanto no debemos manipularlo a nuestro antojo, sin tener en cuenta al resto de habitantes, pues como estamos viendo no sabemos hacerlo de la mejor manera. 

Pasar del ego al eco

Efectivamente, los efectos de nuestra actuación sobre el planeta llevan haciéndose visibles durante bastante tiempo, y en contadas ocasiones en sentido positivo. En la mayoría de las ocasiones es para comprobar cómo nuestra inagotable sed de recursos energéticos nos lleva a deforestar inmensas áreas verdes, a contaminar ríos y mares y a aumentar considerablemente el número de animales en peligros de extinción. 

Si te interesa saber más sobre los animales que se encuentran cerca de desaparecer para siempre de la naturaleza, en animalespeligroextincion.org vas a encontrar la lista más actualizada a este respecto, y si quieres hacer algo para evitar este desastre ecológico que crece y se desarrolla como un enorme monstruo, existen numerosas páginas en internet que te asesoran de la mejor forma a cómo contribuir a frenar esta continua degradación a la que obligamos a nuestro planeta Tierra. 

Todos, desde cualquier parte de nuestro mundo, debemos actuar ya para mejorar la calidad de vida de los que habitamos este planeta. Y para ello no se requieren grandes cambios en nuestra forma de vida, simplemente hay que aceptar nuevos paradigmas y abandonar los antiguos que nos han llevado a esta situación tan peligrosa para cualquier tipo de vida, incluida la humana. 

Pasar página a paradigmas insensatos, como por ejemplo el creernos el centro del universo, el máximo exponente de la creación, y pensar que el mundo se hizo para nuestro único disfrute. Pasar del ego de pensar que somos más que nadie al sentimiento eco que nos dice que pertenecemos a un grupo, con las mismas necesidades, derechos y obligaciones que cualquier otro ser vivo. Entender al fin que nuestras libertades terminan donde comienzan los derechos del resto de organismos que comparten un espacio común. 

Todos, desde el lugar que ocupemos, podemos comenzar a aportar sin demasiado esfuerzo, simplemente siguiendo las tres erres en nuestra forma de vida; reciclar, reutilizar, reducir. 

Vivir con un animal, primera señal de amor a la naturaleza     
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